Luiza Bonandiman, más conocida por sus lazos, volantes y cremalleras, que marcaron presencia en las últimas colecciones, resolvió simplificar su moda playa, como ella misma declaró. Esta vez decidió trabajar con el concepto espejo/opuesto, lo que explica las asimetrías y geometrías de la colección.
Los biquinis y bañadores de la estilista, definitivamente, están lejos de ser tradicionales. A ella le gustan los recortes y elementos que dejan su beachwear con más cara de fiesta y música alta de que de sol y mar. En ese verano, resolvió apostar en piezas que remeten a las heroínas de los cómics, en una colección casi totalmente en negro y blanco.
Ella apostó en cavas atléticas y modelajes de bañadores deportivos. Los modelos sin tirantes y los drapeados de las laterales si alternaban con los de líneas más rectas y geométricas.
La colección de verano gana elementos invernales: cuellos, mangas largas y tops que cubren prácticamente todo el tronco. Aparecen collants de una manga sólo, con escotes asimétricos y biquinis con partes de abajo mayores. La lycra ganó tratamiento en gel para quedar brillante y si contrapone a los looks opacos. Para recibir aires aún más fetichistas, aplicaciones de corrientes.
Los bañadores ganan función de velar y revelar el cuerpo a la vez. La estilista explotó recortes geométricos: triángulos que dejaban la cintura a muestra y cuadrados que dejan la espalda entera a vista
La sofisticación evidencia una maduración de clientes de la marca. Seguro que las piezas de la colección de verano de Luiza Bonadiman no son exactamente lo que estamos acostumbrados a ver en una playa, pero son innegablemente modernas. Es probable que los bañadores de la estilista no desfilen por las playas brasileñas, pero sin dudas encontraran mucho espacio en el ropero nocturno.
Manuela Casali Cordeiro
Redacción